La ciudad de Girona
La ciudad de Girona tiene aproximadamente setenta mil habitantes. Fundada
por los romanos, fue creciendo lentamente a través de los siglos. Centro
administrativo, sede universitaria, escenario de ferias y mercados, y
polo de atracción comercial y cultural, conserva aún la calidad de vida
que han ido perdiendo otras ciudades más grandes.
En su excepcional barrio antiguo, donde el tiempo parece haberse detenido,
se halla una de las juderías mejor conservadas de Europa. El casco antiguo
se apiña junto al río Oñar y forma un gran conjunto monumental en el que
sobresalen la catedral, muestra singular de arquitectura gótica; su museo,
con el Tapiz de la Creación y el Beatus; el antiguo monasterio benedictino
de Sant Pere de Galligants; el paseo de la muralla, abierto en 1985; la
iglesia de Sant Feliu; los baños árabes, que datan del siglo XII, y la
escalinata situada en la Pujada de Sant Domènec.
Por su condición de ciudad histórica, Girona reúne una importante oferta
museística que incluye el ya citado Museo de la Catedral y el Museo de
Arte, instalado en el antiguo Palacio Episcopal y con una muestra muy
representativa de las manifestaciones artísticas de la zona, desde la
época visigótica hasta nuestros días. Destaca, asimismo, el Museo de Historia
de la Ciudad, que ofrece la posibilidad de realizar un recorrido histórico
desde los primeros pobladores hasta la época contemporánea. El Museo Arqueológico,
por su parte, permite visitar el monasterio románico de Sant Pere de Galligants
y las colecciones arqueológicas propias del museo. Esta ruta por los museos
de la ciudad sigue hasta la Girona moderna para visitar el recientemente
inaugurado Museo del Cine. Con un fondo de más de 25.000 piezas, constituye
la única colección de España dedicada íntegramente a los orígenes del
cine.
Girona es una ciudad que invita a perderse por las pequeñas calles del
casco antiguo y del barrio judío y a descubrir sus casas, plazas, rincones,
bares y restaurantes.

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